Los personajes, situaciones y opiniones que aparecen en este blog son absolutamente ficcionales y si quelqu'un ou quelqu'un con les encontrase algún parecido con lo real, será producto de su propia imaginación.

lunes, 8 de septiembre de 2014

EN UN ELEGANTE RESTÓ DE MANHATTAN


      Entran atropellando a todo y a todos. Lucen ropa carísima pero mal puesta. Hablan a los gritos y ríen como triunfadores, guarros. Vienen de un revés más en la larga historia de sus errores, pero ni entienden cuando pierden. El mozo les señala la mesa del fondo, alegando reservas pero prefiere separarlos del resto. Se sientan y piden – Che, traenos el plato más caro que tengan, para todos. El mozo nombra el plato  pero no le entienden y no les importa. Les avisa que demorará un poco porque algo tan especial lleva su tiempo. Llega el sommelier y les insiste en  acompañarlo con champagne Defecté Pour Toujours, francés, que viene en barril y se sirve en vasos grandes. No entienden nada pero les parece perfecto y aceptan. Enseguida empiezan a desfilar el baño.Va uno, van dos, vuelven, luego tres, vuelven y así. Cada vez que regresan levantan más la voz y ríen con más entusiasmo y rigidez. Son un medio economista, dos medios abogados, ocho barrabravas trabajando de custodios y tres señoritas de alquiler haciendo de funcionarias. La comida no aparece pero no se preocupan siguen yendo y volviendo al baño y la euforia aumenta.
El que parece el jefe de la gavilla le pregunta al mozo porqué habla tan bien el español. Contesta: -No hablo español sino argentino, por mi abuelo argentino. A propósito, ¿usted es Chukiloff, o es parecido a él? – Ah me reconociste, no mi nombre no es así pero parecido, si soy padre de la Economía y vengo de darles una clase magistral a unos pajarracos que me querían cagar.- Si lo leí, querían que pagaran lo que ustedes firmaron. Bueno, antes de irse le voy a pedir un autógrafo. No sabe lo que es para mí tenerlo a usted acá, no se imagina. – Lo que quieras pibe, si querés sacarte una foto con nosotros no hay problema, pero apurá la bebida que tenemos la garganta seca-.
      Llega el champagne, amarillo, heladísimo, servido en  vasos gigantes. Se lo toman de un trago y piden más. Les preguntan si les gusta. Dicen que es raro pero muy rico. Siguen yendo al baño, las narices de todos manchadas de blanco, cada vez más. El mozo trae otra vuelta y les cuenta -Mi abuelo se jubiló en argentina,  y después le hizo juicio a la caja porque le pagaban de menos. El juicio duró años y al final le dieron la razón. Pero nunca le pagaron la diferencia.No sé, no quisieron-.Chuki, aburrido, lo interrumpe -No te preocupés, vos apurá la comida y yo te arreglo lo de tu abuelo. –No gracias, pero imposible, mi abuelo falleció. –Ah cuánto lo lamento, pero la comida apurala igual, me acaban de avisar que tenemos el jet listo.-Se la hago corta. Él había comprado unos poquitos bonos de la deuda argentina con sus ahorros vitalicios, para ayudar al país y dejarle algo a sus hijos, pero un día escuchó que la presidenta le decía buitre por la cadena nacional y que nunca iba a pagar esos bonos. Le dio un ACV emocional y falleció en el acto, hace tres meses. Y era cierto ¿no? Todavía no pagaron a nadie ¿no? Ni los intereses. – Mire es más complicado que eso pero, ah... ahí vienen nuestras fuentes, hablemos luego, ¿le parece? -Sí, como no. Seguro que explicarlo debe ser algo dificilísimo-.
     Les traen otra vuelta de champagne y destapan las importantes fuentes, pero están llenas de huesos de pollo repelados y con perejil. Aúlla al mozo indignado -¿Pero qué pasa, esto es una joda? ¿Querés que te mate acá mismo? –No señor, yo le avisé que el plato era The Chicken Of The Golden Eggs y a ustedes les gustó la idea de comerla, pero parece que ya se la comió su jefa en estos años y esto es lo que quedó. Ahora, el champagne, que les gustó y tomaron tanto, es orín de todos los bares de la cuadra, bien frizado-.
      Se paran todos vociferando  y a pelearse, pero justo entra la New York City Police, alertada por el dueño del local y  los detiene por escándalo. Al reconocerlo a Chuki le dicen que no se puede ir sin pagar, Chuki quiere arreglar con unos bonos. El oficial a cargo lo mira y sonríe. Agrega al informe: intento de estafa. Se los llevan en un furgón.

A Chuki ya le sangra la nariz, por tanto odio y tantos químicos.