Nació en el mismo pueblo que sus padres y sus abuelos. No salió de ahí hasta que, por falta de universidad, debió viajar a la capital. Se inscribió en la facultad y se alegró de conseguir una pensión atendida por un emigrado de su mismo lugar, donde los demás huéspedes también eran de su pueblo. Logró compañeros de estudio del mismo origen y no necesitó mezclarse con capitalinos, además no le agradaban.
Una vez recibido, volvió a su pueblo a ejercer la profesión. Se puso de novio y se casó con una joven del lugar. Todos sus amigos y clientes eran vecinos del pueblo, de nacimiento. Se hizo fanático de un equipo de fútbol que jugaba sólo en el campeonato local, los demás no le interesaban.
Fue padre de mellizos, que crecieron junto con el pueblo y no precisaron viajar para estudiar, pues ya había universidad. Miraba TV en los ratos libres, siempre el canal del pueblo. Leía poco, pero sólo obras de autores locales.
Consiguió, para vacacionar con su familia, un pequeño apart en la costa, que pertenecía a un vecino y sólo hospedaba a familias del pueblo.
Empezó a sufrir espasmos con cierta frecuencia, por lo que recorrió todos los consultorios del pueblo, ningún médico acertaba encontrar el origen ni la cura. Pero él no quiso salir del pueblo. Pasó un par de años. Un día, sentado en su escritorio, frente a dos clientes, sufrió un ahogo prolongado que le provocó la muerte, a los cincuenta y tres años de edad.
Su mujer no quiso quedarse con la incógnita que planteaban los médicos locales e hizo viajar a un especialista, de la capital, para que determinara el causal de su muerte. Luego de dos autopsias y varios interrogatorios, que le practicó a sus familiares y amigos, el galeno capitalino, arribó a un diagnóstico, que resultó extraño, pero contundente: - Asfixia por endogamia.
martes, 24 de agosto de 2010
sábado, 21 de agosto de 2010
LA LENGUA
Dedicado a los bedeles de los testaferros y a todo aquel que se pruebe el sayo y le guste como le queda.
Maravilloso órgano la lengua, que permite a los corazones comunicarse entre si. Órgano legítimamente sublimado por actores, poetas, recitadores y cuentistas.
Y están los otros, las personas de lengua inquieta, que a pesar de no tener corazón ni inteligencia, solían usarla certeramente y con entusiasmo en el pegado de estampillas y sobres. Pero hoy, es una pena, ya casi no se usan, todo se transmite por e-mail o msn.
A esas personas les pido, humildemente, que hagan el esfuerzo y logren la elasticidad necesaria para dejar de practicar el chusmetaje, la alcahuetería, la maledicencia y que se estiren un poco más- Vamos, ustedes pueden- y se la metan en lo más profundo de sus propios ortos.
Maravilloso órgano la lengua, que permite a los corazones comunicarse entre si. Órgano legítimamente sublimado por actores, poetas, recitadores y cuentistas.
Y están los otros, las personas de lengua inquieta, que a pesar de no tener corazón ni inteligencia, solían usarla certeramente y con entusiasmo en el pegado de estampillas y sobres. Pero hoy, es una pena, ya casi no se usan, todo se transmite por e-mail o msn.
A esas personas les pido, humildemente, que hagan el esfuerzo y logren la elasticidad necesaria para dejar de practicar el chusmetaje, la alcahuetería, la maledicencia y que se estiren un poco más- Vamos, ustedes pueden- y se la metan en lo más profundo de sus propios ortos.
martes, 4 de mayo de 2010
LAICOS AICNETSISA
Mi novia se recibió, de Asistente Social. Yo sigo en Obras Sanitarias y en la pensión. A mamá, sí, la voy a ver al asilo, todos los domingos. Bueno, la chica y sus padres muy buena onda, ayudan todo el día en la parroquia. Seleccionan ropa que se dona para los pobres. Son jubilados, no sé de qué, pero tienen buena plata. Viven justo enfrente de la presidenta de Gárquitas, más vieja que ellos, también jubilada y tiene una mansión impresionante, auto importado, todo lujo. Todos los “finde” hacen fiestas. La pasan muy bien. Esa vieja se muda ahora a un country y les vende su casa a los padres de mi novia. Una fortuna, no se de dónde, pero la tienen. Todos los días ropa distinta, igual que la pendeja.
Ni bien se recibió consiguió subsidios para carenciados de un barrio. Alquiló un departamento grande, impecable, a tres cuadras de sus viejos.
Un día le pregunté porqué tantos víveres en su cocina y todos con el sello:“Banco de Alimentos”. Se hizo la boluda, no contestó. Al otro día les había pegado fotos de revistas tapando el sello y dijo: “-Así quedan más lindos,¿No?” Y siguió: “- Vamos a casarnos, dale”. No, embarazo no. Yo le pregunté lo mismo.
Y traté de zafar: “- No tengo un mango, es muy pronto, por ahí más adelante.” Pero dijo que había solución. Consigue ocho terrenos en el barrio que asiste. Son fiscales, pero se los dan, ya averiguó. Tendríamos que poner uno a nombre de ella, otro mío, otro de mi mamá, otro de su tía y los otros cuatro, unos viejitos compañeros del asilo de la tía, que ya no entienden nada, pero nos prestarían sus nombres. Dijo:
“- Uno por persona, porque en eso son muy rigurosos.”
A esta altura, todo me parecía un gran moco, hasta ella se estaba poniendo fea y le dije algo para patearle el ego: “-¿Sabés que una ONG Italiana, el Osservatore no sé cuánto, dice que la caridad en Argentina no funciona, porque más de la mitad de los subsidios, son robados por los que reparten?”
Ahí le cambió la cara. Pero no se puso mal, se puso radiante, se le fue la poca culpa que sentía. Yo seguí como si nada “-Igual, edificar es carísimo…”
“ – Pará, pará,” me cortó en seco,“- ya tengo un arquitecto proyectando, va con un muro perimetral de tres metros de alto, porque el barrio es bravo, vos sabés. Dos pisos, pileta, terraza, play room.
Y la construye, todo gratis. Papá arregló con su amigo,el cura y le dan la obra de ampliación de la parroquia, a la empresa del tipo. Media manzana la ampliación, con eso se cobra todo. Los materiales los conseguí yo. Son donaciones para el barrio, que guardo en un galpón de la parroquia. Total, ahí son todos vagos, si no les llegan las cosas, ni van a reclamar, con tal de no laburar, son capaces de seguir viviendo entre chapas y cartones.” Yo insistí, “- Igual, mi sueldo no da para mantener una casa así".
“- Eso ya lo hablé”, siguió, “- tenés que ir a ver al cura hoy a las 19.30, te consigue el pase a Acción Social y ahí vas a ser Subdirector de Programación.”
“- ¿A mí? Si ni me conoce.” Contesté. “-No, pero sabe de vos y además te ve pasar cuando vas a buscarme en la bici y te quiere ayudar, dale, andá que es casi la hora. Quiere que vayas sólo, para hablar de hombre a hombre. No te preocupes, al cura le gusta así, a veces se retira con mi padre para hablar de hombre a hombre, dicen ellos.”
Al final fui, pero dije que eran muchas cosas juntas, que lo iba a pensar. Toqué timbre en la puertita del costado, como me había dicho. El cura abrió enseguida, un viejo gordo, todo perfumado, con olor a licor y dijo “- Pase, pase, buen mozo” con voz arrastrada. Entré. Estaba todo en penumbra, se oía una música suave. Y agregó, con voz más rara: “Vamos a mi habitación, ahí podremos hablar mucho más cómodos.” Repliqué que entonces le iba a poner el candado a la bici. Dijo: “- Mejor éntrela, buen mozo, así no la ve nadie.” Salí, salté a la bici y pedaleé con todo, ni sentí los veinte kilómetros hasta acá. Tío, ¿no me puedo quedar aquí con ustedes, por unos meses, hasta que se olviden de mí y se busquen a otro?
Ni bien se recibió consiguió subsidios para carenciados de un barrio. Alquiló un departamento grande, impecable, a tres cuadras de sus viejos.
Un día le pregunté porqué tantos víveres en su cocina y todos con el sello:“Banco de Alimentos”. Se hizo la boluda, no contestó. Al otro día les había pegado fotos de revistas tapando el sello y dijo: “-Así quedan más lindos,¿No?” Y siguió: “- Vamos a casarnos, dale”. No, embarazo no. Yo le pregunté lo mismo.
Y traté de zafar: “- No tengo un mango, es muy pronto, por ahí más adelante.” Pero dijo que había solución. Consigue ocho terrenos en el barrio que asiste. Son fiscales, pero se los dan, ya averiguó. Tendríamos que poner uno a nombre de ella, otro mío, otro de mi mamá, otro de su tía y los otros cuatro, unos viejitos compañeros del asilo de la tía, que ya no entienden nada, pero nos prestarían sus nombres. Dijo:
“- Uno por persona, porque en eso son muy rigurosos.”
A esta altura, todo me parecía un gran moco, hasta ella se estaba poniendo fea y le dije algo para patearle el ego: “-¿Sabés que una ONG Italiana, el Osservatore no sé cuánto, dice que la caridad en Argentina no funciona, porque más de la mitad de los subsidios, son robados por los que reparten?”
Ahí le cambió la cara. Pero no se puso mal, se puso radiante, se le fue la poca culpa que sentía. Yo seguí como si nada “-Igual, edificar es carísimo…”
“ – Pará, pará,” me cortó en seco,“- ya tengo un arquitecto proyectando, va con un muro perimetral de tres metros de alto, porque el barrio es bravo, vos sabés. Dos pisos, pileta, terraza, play room.
Y la construye, todo gratis. Papá arregló con su amigo,el cura y le dan la obra de ampliación de la parroquia, a la empresa del tipo. Media manzana la ampliación, con eso se cobra todo. Los materiales los conseguí yo. Son donaciones para el barrio, que guardo en un galpón de la parroquia. Total, ahí son todos vagos, si no les llegan las cosas, ni van a reclamar, con tal de no laburar, son capaces de seguir viviendo entre chapas y cartones.” Yo insistí, “- Igual, mi sueldo no da para mantener una casa así".
“- Eso ya lo hablé”, siguió, “- tenés que ir a ver al cura hoy a las 19.30, te consigue el pase a Acción Social y ahí vas a ser Subdirector de Programación.”
“- ¿A mí? Si ni me conoce.” Contesté. “-No, pero sabe de vos y además te ve pasar cuando vas a buscarme en la bici y te quiere ayudar, dale, andá que es casi la hora. Quiere que vayas sólo, para hablar de hombre a hombre. No te preocupes, al cura le gusta así, a veces se retira con mi padre para hablar de hombre a hombre, dicen ellos.”
Al final fui, pero dije que eran muchas cosas juntas, que lo iba a pensar. Toqué timbre en la puertita del costado, como me había dicho. El cura abrió enseguida, un viejo gordo, todo perfumado, con olor a licor y dijo “- Pase, pase, buen mozo” con voz arrastrada. Entré. Estaba todo en penumbra, se oía una música suave. Y agregó, con voz más rara: “Vamos a mi habitación, ahí podremos hablar mucho más cómodos.” Repliqué que entonces le iba a poner el candado a la bici. Dijo: “- Mejor éntrela, buen mozo, así no la ve nadie.” Salí, salté a la bici y pedaleé con todo, ni sentí los veinte kilómetros hasta acá. Tío, ¿no me puedo quedar aquí con ustedes, por unos meses, hasta que se olviden de mí y se busquen a otro?
jueves, 22 de abril de 2010
La efiCiencia.
- Qué tal, qué tal. ¿Y? ¿Cómo va mi proyecto? ¿Completaron las consultas?
- Sí, sí, Sr. Intendente. Y todas opiniones favorables. Aquí tiene.
- Ah, pero son análisis re-largos… No léamelo usted, pero léame los últimos renglones, las conclusiones nada más, porque lo otro…en fin… Lo escucho.
- Bueno “Colegio de Arquitectos: Diseño estructuralista, original y muy moderno.”
- Ahá, bien.
- Eeeh “Colegio de Ingenieros: Obra muy perdurable y de bajísimo mantenimiento.”
- Muy bien, muy bien, siga.
-“Círculo Médico: Mejora la asepsia urbana.”
- Bieen, bien.
- Sigo “Colegio de Abogados: Está sujeto a derecho y reduce la posibilidad de accidentes laborales.”
- Ah sí, desde luego, claro.
-“Colegio de Contadores: Mejora el perfil comercial de la Ciudad y produce un ahorro en mantenimiento que amortiza el costo de la obra.”
- Eso, eso, muy bien.
- Bue… “Dirección de Peritajes del Cuerpo de Bomberos: Reduce a "O" la posibilidad de incendio del espacio testeado.”
- Y sí, más vale. Siga, por favor siga.
- Por último “Concejo Académico de la Universidad: Aumenta la puesta en valor del entorno, contribuye a una estética acorde con el tercer milenio y confirma que no se puede detener al progreso.”
- Ahh, estos tipos me encantan. Ya me dan letra para el discurso inaugural. Y bueno, hoy mismo lo bajamos al bloque de Concejales para que vayan redactando la… pero...esperen un poquito. ¡Eh! Y a usted ¿Qué le pasa?
- Perdón, ¿a mí, Sr. Intendente?
- Sí, sí. A usted me refiero. ¿Porqué dejó de barrer y me mira con esa cara fruncida? ¿Acaso tiene idea de qué tema estamos analizando? ¿Sabe algo del cambio definitivo que vamos a regalarle a la Ciudad?
- Sí Sr. Intendente, más o menos, es de esa idea…la de asfaltar las plazas y cambiar los árboles por columnas de cemento…
- Ah, bueno…sabía ¿Y se puede saber cuál es su opinión? Si es que la tiene, usted que hace treinta años que barre los pasillos de la comuna.
- No nada, yo opinión ninguna señor, pero…es que estoy harto, si me disculpa. Harto de los profesionales cegados por cortas certidumbres.
- Sí, sí, Sr. Intendente. Y todas opiniones favorables. Aquí tiene.
- Ah, pero son análisis re-largos… No léamelo usted, pero léame los últimos renglones, las conclusiones nada más, porque lo otro…en fin… Lo escucho.
- Bueno “Colegio de Arquitectos: Diseño estructuralista, original y muy moderno.”
- Ahá, bien.
- Eeeh “Colegio de Ingenieros: Obra muy perdurable y de bajísimo mantenimiento.”
- Muy bien, muy bien, siga.
-“Círculo Médico: Mejora la asepsia urbana.”
- Bieen, bien.
- Sigo “Colegio de Abogados: Está sujeto a derecho y reduce la posibilidad de accidentes laborales.”
- Ah sí, desde luego, claro.
-“Colegio de Contadores: Mejora el perfil comercial de la Ciudad y produce un ahorro en mantenimiento que amortiza el costo de la obra.”
- Eso, eso, muy bien.
- Bue… “Dirección de Peritajes del Cuerpo de Bomberos: Reduce a "O" la posibilidad de incendio del espacio testeado.”
- Y sí, más vale. Siga, por favor siga.
- Por último “Concejo Académico de la Universidad: Aumenta la puesta en valor del entorno, contribuye a una estética acorde con el tercer milenio y confirma que no se puede detener al progreso.”
- Ahh, estos tipos me encantan. Ya me dan letra para el discurso inaugural. Y bueno, hoy mismo lo bajamos al bloque de Concejales para que vayan redactando la… pero...esperen un poquito. ¡Eh! Y a usted ¿Qué le pasa?
- Perdón, ¿a mí, Sr. Intendente?
- Sí, sí. A usted me refiero. ¿Porqué dejó de barrer y me mira con esa cara fruncida? ¿Acaso tiene idea de qué tema estamos analizando? ¿Sabe algo del cambio definitivo que vamos a regalarle a la Ciudad?
- Sí Sr. Intendente, más o menos, es de esa idea…la de asfaltar las plazas y cambiar los árboles por columnas de cemento…
- Ah, bueno…sabía ¿Y se puede saber cuál es su opinión? Si es que la tiene, usted que hace treinta años que barre los pasillos de la comuna.
- No nada, yo opinión ninguna señor, pero…es que estoy harto, si me disculpa. Harto de los profesionales cegados por cortas certidumbres.
sábado, 17 de abril de 2010
Charla privada.
-Buenas noches, pase, pase, tome asiento por favor, disculpe la hora que lo he citado, pero necesito que hablemos sin que nadie nos escuche, ni interrumpa. Ahora quedaba solamente un cabo y lo mandé a la calle por una hora. Mire, el tema es sencillo, los dos jueces penales de la zona se pusieron de acuerdo para pedirme que lo cite y le exija explicaciones. No es una denuncia, sino una pregunta privada y me reiteraron que proceda con absoluta discreción. Al parecer, usted le estaría haciendo llegar ramos de flores, perfumes caros y bombones, regularmente, a las esposas de ambos. Yo, no sé que pensar, sobre todo viniendo de usted, persona intachable, heredero de la familia más antigua y respetable del pueblo.
- Mire, señor comisario, desde ya le aclaro, por si tuviese alguna duda, que mis intenciones son serias. Ni bien alguna de las dos damas acepte mis atenciones, le propondría matrimonio y desde luego, que se divorcie del juez que correspondiere.
-¿Pero…, pero por qué justo a estas dos mujeres?
- Bueno, porque…le explico. Mi primera esposa vivía de cirugía en cirugía, para ser más joven, decía ella.
Parecía cada vez más una marioneta y hacía tambalear mi economía. Por eso me divorcié y me casé con una mucho más joven. Claro, no pedía cirugías, pero me hacía viajar todo el tiempo. Cada vez se le ocurrían lugares más exóticos y lejanos. Siempre en jet alquilado y era tan onerosa como la primera. Así que me volví a divorciar. Pero la soledad me pesa y combato la angustia haciendo gastos excesivos.
En nuestra familia, todos y cada uno, al cumplir los veintiún años hacemos un juramento. El de no vender ninguna de las propiedades recibidas en herencia. Esto siempre lo hemos cumplido a rajatabla, vivir de lo que produzcan, pero jamás vender. Pero hoy día es más difícil que nunca cumplir este mandato. No obstante, haré lo que sea necesario para transmitirle a mis hijos el mismo patrimonio. Y bueno, pensando, pensando, vino a mi memoria algo de mi infancia.
Junto a nuestra residencia, vivía un juez federal, que llevaba una vida lujosa en exceso. Cuando algún pariente, ó amistad de mi abuelo, se asombraba de la fastuosidades de este vecino, mi abuelo contestaba:”- Es que parece que las esposas de los jueces son todas muy ahorrativas”. Y me dije, ahí está la solución, con una esposa de juez ahorrativa, se puede llevar una vida lujosa, sin poner en crisis mis ingresos, que tanto como los de mi abuelo, siempre superaron en mucho los sueldos de magistrados.
-Sí, sí, lo comprendo, no siga por favor, no siga. Sus intenciones son honorables, pero hay un detalle: los magistrados no tienen esposas tan ahorrativas, ellos, ¿cómo decirle…? son el resguardo de la paz social. En la vida de un juez, el sueldo es lo de menos. Su fortuna crece merced a las sentencias que aseguran el orden público.
Por ejemplo, en algunos expedientes, sería imprudente emitir un fallo, diciendo que el suicidio de un funcionario no fue un suicidio. O que el asesinato de un alto ejecutivo, no fue idea de un pelagatos. O que la ex-amante de un político no se tiró por el balcón, sinó que la empujaron. Sería un escándalo emitir una sentencia semejante, porque atentaría contra la moral social y favorecería el desorden público. Me atrevería a decir inclusive, que ésta es la verdadera y pesada tarea que está a cargo de la justicia. Entonces, hay funcionarios, políticos ó empresarios, de alta jerarquía, que por agradecimiento y en resguardo de la tranquilidad de todos, premian, con discreción y generosidad a estos magistrados. Simplemente otorgan sumas de dinero ó bienes patrimoniales, para mejorar la calidad de vida de quién, tan discreta y desinteresadamente, colabora con el bien público, en salvaguarda de la cohesión social.
-Ahora entiendo, comisario, pobre abuelo, se ve que a él nadie se lo explicó. ¿Pero y yo, cómo soluciono lo mío?
-Dígame, ¿Usted no era doctor en leyes, recibido con muy buenas calificaciones, y nunca quiso ejercer?
-Sí, sí, es que nunca lo necesité.
-Y bueno doctor, todo tiene solución, cómprese un juzgado, yo le averiguo. Y puedo interceder, incluso, para que le hagan precio.
Déjemelo a mí y asunto terminado.
- Mire, señor comisario, desde ya le aclaro, por si tuviese alguna duda, que mis intenciones son serias. Ni bien alguna de las dos damas acepte mis atenciones, le propondría matrimonio y desde luego, que se divorcie del juez que correspondiere.
-¿Pero…, pero por qué justo a estas dos mujeres?
- Bueno, porque…le explico. Mi primera esposa vivía de cirugía en cirugía, para ser más joven, decía ella.
Parecía cada vez más una marioneta y hacía tambalear mi economía. Por eso me divorcié y me casé con una mucho más joven. Claro, no pedía cirugías, pero me hacía viajar todo el tiempo. Cada vez se le ocurrían lugares más exóticos y lejanos. Siempre en jet alquilado y era tan onerosa como la primera. Así que me volví a divorciar. Pero la soledad me pesa y combato la angustia haciendo gastos excesivos.
En nuestra familia, todos y cada uno, al cumplir los veintiún años hacemos un juramento. El de no vender ninguna de las propiedades recibidas en herencia. Esto siempre lo hemos cumplido a rajatabla, vivir de lo que produzcan, pero jamás vender. Pero hoy día es más difícil que nunca cumplir este mandato. No obstante, haré lo que sea necesario para transmitirle a mis hijos el mismo patrimonio. Y bueno, pensando, pensando, vino a mi memoria algo de mi infancia.
Junto a nuestra residencia, vivía un juez federal, que llevaba una vida lujosa en exceso. Cuando algún pariente, ó amistad de mi abuelo, se asombraba de la fastuosidades de este vecino, mi abuelo contestaba:”- Es que parece que las esposas de los jueces son todas muy ahorrativas”. Y me dije, ahí está la solución, con una esposa de juez ahorrativa, se puede llevar una vida lujosa, sin poner en crisis mis ingresos, que tanto como los de mi abuelo, siempre superaron en mucho los sueldos de magistrados.
-Sí, sí, lo comprendo, no siga por favor, no siga. Sus intenciones son honorables, pero hay un detalle: los magistrados no tienen esposas tan ahorrativas, ellos, ¿cómo decirle…? son el resguardo de la paz social. En la vida de un juez, el sueldo es lo de menos. Su fortuna crece merced a las sentencias que aseguran el orden público.
Por ejemplo, en algunos expedientes, sería imprudente emitir un fallo, diciendo que el suicidio de un funcionario no fue un suicidio. O que el asesinato de un alto ejecutivo, no fue idea de un pelagatos. O que la ex-amante de un político no se tiró por el balcón, sinó que la empujaron. Sería un escándalo emitir una sentencia semejante, porque atentaría contra la moral social y favorecería el desorden público. Me atrevería a decir inclusive, que ésta es la verdadera y pesada tarea que está a cargo de la justicia. Entonces, hay funcionarios, políticos ó empresarios, de alta jerarquía, que por agradecimiento y en resguardo de la tranquilidad de todos, premian, con discreción y generosidad a estos magistrados. Simplemente otorgan sumas de dinero ó bienes patrimoniales, para mejorar la calidad de vida de quién, tan discreta y desinteresadamente, colabora con el bien público, en salvaguarda de la cohesión social.
-Ahora entiendo, comisario, pobre abuelo, se ve que a él nadie se lo explicó. ¿Pero y yo, cómo soluciono lo mío?
-Dígame, ¿Usted no era doctor en leyes, recibido con muy buenas calificaciones, y nunca quiso ejercer?
-Sí, sí, es que nunca lo necesité.
-Y bueno doctor, todo tiene solución, cómprese un juzgado, yo le averiguo. Y puedo interceder, incluso, para que le hagan precio.
Déjemelo a mí y asunto terminado.
miércoles, 7 de abril de 2010
INVOLUSOCIAL
Para evitar que nuestro hijo único, de cuatro años, desarrollara conductas egocéntricas, compramos "Puedo Compartir". Un librito, que con ejemplos simples y tiernos, enseñaba el placer de tal idea.
Se lo leímos a menudo, durante algunos años. Luego aprendió a leerlo sólo y realmente lo disfrutaba y le sirvió.
Hoy hace veintiún años de esa compra. Ordenando viejos estantes, lo encontró. Me miró sonriendo y me dijo:
-Cómo me gustaba escucharlo, leerlo. Pero pensando en el mundo de hoy, queda claro que nunca fue un best-seller ¿No?
Se lo leímos a menudo, durante algunos años. Luego aprendió a leerlo sólo y realmente lo disfrutaba y le sirvió.
Hoy hace veintiún años de esa compra. Ordenando viejos estantes, lo encontró. Me miró sonriendo y me dijo:
-Cómo me gustaba escucharlo, leerlo. Pero pensando en el mundo de hoy, queda claro que nunca fue un best-seller ¿No?
sábado, 3 de abril de 2010
BODA
Se casa el joven más brillante y apreciado de la familia. Se contrata un inmenso salón. Un completísimo catering. Una impecable flota de discretos patovicas. Cientos de invitados. Parientes, amigos y excompañeros del ilustre colegio religioso al que asistió el joven, donde había sido popular y muy querido. Después de la cena, comienza el baile y los cálidos festejos, lógicos de la gente que se conoce de hace años.
El novio, en medio de risas y aplausos, es arrojado al aire y recibido con alegría, por sus más conspicuos amigos y excompañeros. Todos festejan y ríen. Es arrojado una segunda vez, con el mismo entusiasmo. Y una tercera vez, más alto, pero claro, algunos parecen distraerse. Otros se apartan. Otros quizás temen ser pocos, para tal sacudón y miran para otro lado, con cara de distraídos. Otros lo miran, pero lo piensan muy, muy lentamente, con cara de qué lejos, qué lejos que subió. Al mismo tiempo su inseparable amigo filma la escena. Pero nadie, absolutamente nadie lo ataja.
El estruendo contra el piso es devastador. De allí, a la ambulancia, a terapia intensiva del hospital. Permanece internado varios meses, debido a innumerables traumatismos y quebraduras. Se le practican varias cirugías. Los médicos explican, que su cuerpo no se preparó para el impacto, sino que cayó desarmado, con la confianza de ser recibido, de ahí la cantidad y gravedad de las lesiones.
Entonces, no podemos negar que la aceptación, felicitaciones y hasta las muestras de afecto son meras expresiones huecas, para casi todo nuestro mundo, tan lleno de astutos. Sólo creemos de corazón en estas cosas, los ingenuos. Y así nos va, en nuestro mundo.
El novio, en medio de risas y aplausos, es arrojado al aire y recibido con alegría, por sus más conspicuos amigos y excompañeros. Todos festejan y ríen. Es arrojado una segunda vez, con el mismo entusiasmo. Y una tercera vez, más alto, pero claro, algunos parecen distraerse. Otros se apartan. Otros quizás temen ser pocos, para tal sacudón y miran para otro lado, con cara de distraídos. Otros lo miran, pero lo piensan muy, muy lentamente, con cara de qué lejos, qué lejos que subió. Al mismo tiempo su inseparable amigo filma la escena. Pero nadie, absolutamente nadie lo ataja.
El estruendo contra el piso es devastador. De allí, a la ambulancia, a terapia intensiva del hospital. Permanece internado varios meses, debido a innumerables traumatismos y quebraduras. Se le practican varias cirugías. Los médicos explican, que su cuerpo no se preparó para el impacto, sino que cayó desarmado, con la confianza de ser recibido, de ahí la cantidad y gravedad de las lesiones.
Entonces, no podemos negar que la aceptación, felicitaciones y hasta las muestras de afecto son meras expresiones huecas, para casi todo nuestro mundo, tan lleno de astutos. Sólo creemos de corazón en estas cosas, los ingenuos. Y así nos va, en nuestro mundo.
martes, 30 de marzo de 2010
VACACIONES DE LUJO
-Holá?, ah, sos vos, te quería contar, estuvo fa-bu-lo-so.
Si, volvimos este año, a mi me encanta todo eso. No sabés, está muy cambiado, más grande.
Noo, el hotel, digo. Lo agrandaron muchísimo, espectacular.
El comedero está igual, pero con muchas más mesas. Quedaron pasillos finitos, comés codo con codo, es lindo. Claro, hay muchas más habitaciones, más huéspedes.
Pero por eso, ahora, después de hacer la cola para entrar, te entregan una gorrita azul ó roja. Noo, vos tenés que comer con la gorra puesta, si no el personal de vigilancia te saca, pero sí, te avisan.
Sí,si, a nosotros nos dieron la roja, que quiere decir latino, comés en el segundo turno, a partir de las 14.30 horas. Cuando entrás está fresquito, porque para que los europeos y los yanquis dejen de chupar whisky y se vayan, a las 14 les ponen el aire acondicionado al mango y como ellos comen en malla, se cagan de frío y se van, los últimos salen mamados y azules, como sus gorras.
Si, a ellos el all-include les cubre el trago. No, a los latinos no.
No, no... a nosotros nos apagan el aire y los extractores de los baños y la cocina a las 15.30.
No, pero tenés tiempo de sobra para comer, porque viene todo en una misma bandeja con un hueco para cada cosa, hasta el postre. Aparte comés a mil, porque hay una música refuerte y acelerada, genial.
Sí, síí, cuando apagan todo te vas, porque son una punta de baños que dan al salón y pensá que antes hubo mucho angloparlante borracho, que dejó lo suyo ahí, te imaginás.
Noo, te vas o te descomponés, aparte el calor de la cocina... sí infernal, pero te vas a la pile y listo.
Pero es impresionante ché, como una ciudad bajo techo, tenés dos salas de cine, sí, todo cine americano, de acción, en inglés, pero te dan unos auriculares que te traducen en simultáneo al gallego, lindísimo.
No necesitás leer, estás como querés. No sabés que semana. Increíble. Conocimos mucha gente, en la cola para la pileta.
Sí, para los latinos es por cupo.
¿Qué? Ah, sí, el mar, claro que lo vimos, lo ves todo el tiempo, está como a trescientos metros.
No, no, a la playa una vez sola fuimos, mucha arena.
No, no.¿Salir del hotel para otro lado? No,no te conviene, hay carteles que te previenen. Además ¿Qué vas a ver, son todos negros famélicos, o te afanan o te morfan, no sabés.
No, ni se acercan al alambrado olímpico, porque los vigilantes les apuntan a la cabeza, vos vieras.
Mirá en resumidas cuentas, nos salió un fangote de plata, pero valió la pena.¿ Querés que te pase el mail del hotel, para cuando quieras reservar?
¿Ah... no? Mirá que so raro ché, pero¿ No te gustaría conocer? aunque sea ir una vez.
Bueno que se yo, será que a mí particularmente, centroamérica me encanta.
Si, volvimos este año, a mi me encanta todo eso. No sabés, está muy cambiado, más grande.
Noo, el hotel, digo. Lo agrandaron muchísimo, espectacular.
El comedero está igual, pero con muchas más mesas. Quedaron pasillos finitos, comés codo con codo, es lindo. Claro, hay muchas más habitaciones, más huéspedes.
Pero por eso, ahora, después de hacer la cola para entrar, te entregan una gorrita azul ó roja. Noo, vos tenés que comer con la gorra puesta, si no el personal de vigilancia te saca, pero sí, te avisan.
Sí,si, a nosotros nos dieron la roja, que quiere decir latino, comés en el segundo turno, a partir de las 14.30 horas. Cuando entrás está fresquito, porque para que los europeos y los yanquis dejen de chupar whisky y se vayan, a las 14 les ponen el aire acondicionado al mango y como ellos comen en malla, se cagan de frío y se van, los últimos salen mamados y azules, como sus gorras.
Si, a ellos el all-include les cubre el trago. No, a los latinos no.
No, no... a nosotros nos apagan el aire y los extractores de los baños y la cocina a las 15.30.
No, pero tenés tiempo de sobra para comer, porque viene todo en una misma bandeja con un hueco para cada cosa, hasta el postre. Aparte comés a mil, porque hay una música refuerte y acelerada, genial.
Sí, síí, cuando apagan todo te vas, porque son una punta de baños que dan al salón y pensá que antes hubo mucho angloparlante borracho, que dejó lo suyo ahí, te imaginás.
Noo, te vas o te descomponés, aparte el calor de la cocina... sí infernal, pero te vas a la pile y listo.
Pero es impresionante ché, como una ciudad bajo techo, tenés dos salas de cine, sí, todo cine americano, de acción, en inglés, pero te dan unos auriculares que te traducen en simultáneo al gallego, lindísimo.
No necesitás leer, estás como querés. No sabés que semana. Increíble. Conocimos mucha gente, en la cola para la pileta.
Sí, para los latinos es por cupo.
¿Qué? Ah, sí, el mar, claro que lo vimos, lo ves todo el tiempo, está como a trescientos metros.
No, no, a la playa una vez sola fuimos, mucha arena.
No, no.¿Salir del hotel para otro lado? No,no te conviene, hay carteles que te previenen. Además ¿Qué vas a ver, son todos negros famélicos, o te afanan o te morfan, no sabés.
No, ni se acercan al alambrado olímpico, porque los vigilantes les apuntan a la cabeza, vos vieras.
Mirá en resumidas cuentas, nos salió un fangote de plata, pero valió la pena.¿ Querés que te pase el mail del hotel, para cuando quieras reservar?
¿Ah... no? Mirá que so raro ché, pero¿ No te gustaría conocer? aunque sea ir una vez.
Bueno que se yo, será que a mí particularmente, centroamérica me encanta.
miércoles, 24 de marzo de 2010
ME TIENEN HARTO
Si abren la boca, es para decir cosas que suponen les traerá algún beneficio.
"Siempre tratando de arrimar el bochín y no la bocha" decía mi abuelo.
Mientras, se les escapa la vida, sin contar lo que en verdad les pasa, sin darse cuenta de qué les pasa.
"Siempre tratando de arrimar el bochín y no la bocha" decía mi abuelo.
Mientras, se les escapa la vida, sin contar lo que en verdad les pasa, sin darse cuenta de qué les pasa.
CORAZÓN ROTO
Te vas..., es insoportable la idea. "Para siempre", escuché y ni puedo aceptar, que escuché.
Te-vas. Ya no voy a poder sentir tu mirada sonriente en mis ojos.
Nunca más tu mano en la mía, mirando ponerse el sol entre los árboles, en silencio.
No voy a poder oír más esas frescas ocurrencias, con tu voz chiquitita en mi oreja.
Porque te vas... voy a quedarme sin la mitad de nuestras conversaciones. Las fundamentales y las cotidianas. Ni voy a poder disfrutar, de ese ida y vuelta de los razonamientos de a dos.
Ya te estás yendo y nunca voy a volver a sentir el salado de tus lágrimas.
Te estás yendo por el sendero, hacia el portón, entre los añosos almendros que cobijaron tantos abrazos.
Te veo caminar, con tu pesado bolso. Yo, apoyado en la ventana con ambas manos, quiero gritar y ya es inútil.
Y pienso... que recién ahora entiendo que lo más deprimente de todo, es lo que me va a faltar y que ya va desapareciendo entre árboles y penumbra.
Tu terrible culo...¡Cómo lo voy a extrañar!
Te-vas. Ya no voy a poder sentir tu mirada sonriente en mis ojos.
Nunca más tu mano en la mía, mirando ponerse el sol entre los árboles, en silencio.
No voy a poder oír más esas frescas ocurrencias, con tu voz chiquitita en mi oreja.
Porque te vas... voy a quedarme sin la mitad de nuestras conversaciones. Las fundamentales y las cotidianas. Ni voy a poder disfrutar, de ese ida y vuelta de los razonamientos de a dos.
Ya te estás yendo y nunca voy a volver a sentir el salado de tus lágrimas.
Te estás yendo por el sendero, hacia el portón, entre los añosos almendros que cobijaron tantos abrazos.
Te veo caminar, con tu pesado bolso. Yo, apoyado en la ventana con ambas manos, quiero gritar y ya es inútil.
Y pienso... que recién ahora entiendo que lo más deprimente de todo, es lo que me va a faltar y que ya va desapareciendo entre árboles y penumbra.
Tu terrible culo...¡Cómo lo voy a extrañar!
viernes, 19 de marzo de 2010
QUEDÓ REGIA
Si, el cirujano hizo un muy buen laburo, un capo el tipo, pero la vieja, parece un Ford A, con paragolpes de Clío.
miércoles, 17 de marzo de 2010
EN EL CONFESIONARIO
- Padre, estoy desesperada. me da mucha vergüenza consultarlo sobre este tema, pero no me animo a hablarlo con nadie más.
- Cuénteme hija mía, sea lo que fuere, aquí encontrará comprensión.
- Mi marido, padre, me obliga a realizar prácticas sexuales aberrantes.
- A ver, ¿están entre cuatro paredes y no son vistos por nadie?
- Si padre, pero le juro que es algo terrible.
- La cosa es muy clara, hija mía, entre cuatro paredes, marido y mujer pueden...
- Pero le digo aberrantes padre, muy aberrantes y cada vez es peor.
- Hija mía, no existen las prácticas sexuales aberrantes y eso que tanto con el padre Anselmo, como con mis monaguillos inventamos cada cosa... hasta, con un burro mire, la otra vez...no..., pero no estamos aquí para hablar de mi, ¿verdad? ¿Algún pecado, hija?, Ya sea por resentimiento o sed de venganza?
- No padre, si llego a hacerle algo me mata.
- Bien, entonces no le doy penitencia, eso sí, todas las noches, antes de acostarse se reza un Padre Nuestro, un Ave María, se toma dos whiskys y ponga un poco de voluntad, hija mía, que Dios la está mirando y como buena cristiana, usted debe entretenerlo.
- Cuénteme hija mía, sea lo que fuere, aquí encontrará comprensión.
- Mi marido, padre, me obliga a realizar prácticas sexuales aberrantes.
- A ver, ¿están entre cuatro paredes y no son vistos por nadie?
- Si padre, pero le juro que es algo terrible.
- La cosa es muy clara, hija mía, entre cuatro paredes, marido y mujer pueden...
- Pero le digo aberrantes padre, muy aberrantes y cada vez es peor.
- Hija mía, no existen las prácticas sexuales aberrantes y eso que tanto con el padre Anselmo, como con mis monaguillos inventamos cada cosa... hasta, con un burro mire, la otra vez...no..., pero no estamos aquí para hablar de mi, ¿verdad? ¿Algún pecado, hija?, Ya sea por resentimiento o sed de venganza?
- No padre, si llego a hacerle algo me mata.
- Bien, entonces no le doy penitencia, eso sí, todas las noches, antes de acostarse se reza un Padre Nuestro, un Ave María, se toma dos whiskys y ponga un poco de voluntad, hija mía, que Dios la está mirando y como buena cristiana, usted debe entretenerlo.
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