Te vas..., es insoportable la idea. "Para siempre", escuché y ni puedo aceptar, que escuché.
Te-vas. Ya no voy a poder sentir tu mirada sonriente en mis ojos.
Nunca más tu mano en la mía, mirando ponerse el sol entre los árboles, en silencio.
No voy a poder oír más esas frescas ocurrencias, con tu voz chiquitita en mi oreja.
Porque te vas... voy a quedarme sin la mitad de nuestras conversaciones. Las fundamentales y las cotidianas. Ni voy a poder disfrutar, de ese ida y vuelta de los razonamientos de a dos.
Ya te estás yendo y nunca voy a volver a sentir el salado de tus lágrimas.
Te estás yendo por el sendero, hacia el portón, entre los añosos almendros que cobijaron tantos abrazos.
Te veo caminar, con tu pesado bolso. Yo, apoyado en la ventana con ambas manos, quiero gritar y ya es inútil.
Y pienso... que recién ahora entiendo que lo más deprimente de todo, es lo que me va a faltar y que ya va desapareciendo entre árboles y penumbra.
Tu terrible culo...¡Cómo lo voy a extrañar!
miércoles, 24 de marzo de 2010
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¿a quién se refiere este chico? por acá me dicen que usted.... mucho almendro, mucha penumbra,pero tiene la idea fija.
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