Los personajes, situaciones y opiniones que aparecen en este blog son absolutamente ficcionales y si quelqu'un ou quelqu'un con les encontrase algún parecido con lo real, será producto de su propia imaginación.

sábado, 24 de septiembre de 2016

AQUÍ VA ALGO QUE ME GUSTÓ Y COPIÉ DEL BLOG: GEORGESLECROQUANT.BLOGSPOT.COM (AGRADEZCO MONSIEUR GEORGES SU PRÉSTAMO INVOLUNTARIO)



EL RINOCERONTE, DE IONESCO, TIENE UNA VERSIÓN MODERNA, SE LLAMA FACEBOOK.

                          

viernes, 5 de agosto de 2016

MUY BUENOS AUTOS, PERO EN TANDIL, UNA BANDA DE HIJOS DEL PODER VIOLA UNA MENOR Y TODO SE TAPA.

                                                  
Vende autos importados, los más caros que se consiguen en el país. Un trabajo tranquilo, pocos empleados, pocas ventas, grandes ganancias.
Termina de abrir con su tarjeta y llegan los empleados, justo para atender el teléfono que ya está sonando.  —Don Julio, es  Cachito, el Juez, quiere hablarle. 
—Pasámelo a mi oficina, avisale, que no corte.
Entra a su despacho, cierra la puerta y toma el tubo —¡Cachito!, que hacés querido, qué sorpresa, tan temprano. Decime ¿Qué puedo hacer por vos?...¿a dónde?... ahá, a tu casa, bueno bueno, voy para allá pero destapate algo.
Sale, mira sus empleados, que ya están con cara de “Cuente don Julio, cuente”, les dice vuelvo en un rato y sale huyendo de cualquier pregunta molesta, las actividades de un Juez, son secreto de estado, piensa.
Vuelve con sonrisa de ganador relajado y un maletín en mano que arroja sobre su escritorio, —Vengan, che Lolo, vos también Luli, hay que contar, ayuden. De a tres terminamos rápido. ¿Qué les pasa, de qué se ríen?
   —Noo, disculpe don Julio, lo que pasa esto, por lo que veo le vendió algo caro al Juez, efectivo, hace meses que no salía una operación así. Pero Luli, acaba de cerrar una operación similar y yo también cerré otra igual ni bien usted se fue, ¿Raro no, qué pasó?
   —¿Cómo? ¿A quiénes?
   —Al dueño del diario, don José Tapete y al Director del Hospital, el Doctor Lagarraba y usted a Cachito, tres pilares ¿No? Ahora, todo efectivo, es raro.
   —Bueno, precinten todo que yo llamo a los custodios para hacer el traslado.
   Don Julio se sirvió un café y empezó a hojear un diario capitalino. Sorpresa, el nombre de su pueblo en la página policial. Al parecer varios adultos habían violado a una menor en una fiesta y luego, cuando huyó, fue atropellada en confuso episodio. Internada en terapia intensiva. Hasta el momento se ignora si hay detenidos. El Juez ¿Cachito? impuso el secreto de sumario. Don Julio no puede pensar en otra cosa: Qué desgraciada coincidencia, cuando este negocio pega un salto así, una vez que sale bien, tengo que leer esto. Y no me puedo hacer el boludo, este pueblo es demasiado chico para pensar en casualidades. Además no sería la primera vez, acá cuando las hacen, las hacen y yo prometí al Señor Alcalde informarle de cualquier operación sospechosa. Me cansé de llamarlo y no me atiende en ninguna de sus cincuenta y siete líneas. Eso me da, más mala espina, que tanta plata en efectivo. Me parece que acá hay uno que pagó y tres cobraron, algunos para que hagan y a otros para que no hagan.
   Llega el fin de semana, Don Julio, solo, en su casa, acomoda los sillones del living frente a la maxi-pantalla. Desplaza la mesita baja hacia un costado y la ocupa con seis consolas de video juegos, conecta la pc de Julito, su hijo y prepara todo el equipo. En la mesa grande coloca algunos vinos, tres copas y bocadillos salados. Suena el timbre y llegan sus dos mejores y únicos amigos de verdad. —Qué puntuales, pasen, sírvanse algo y acomódense  que ya empieza.
—Buenas tardes ¿no? ¿Qué empieza?
—Sí contanos de una vez ¿qué es ese juego tan especial que no quisiste explicar por teléfono.
—Bueno hagan silencio que prendo.
   Empieza la transmisión, en la pantalla se ve una ruta y tres autos negros a gran velocidad.
   —Che, parecen los autos que vendés vos.
   —Sí, qué realismo, la ruta también, parece de verdad, igual a la ruta que va para Salta. ¿Y cómo se juega, si los autos ya andan sólos?
   —Este juego se llama Paranoia, lo inventó Julito, mi hijo, sostengan dos  consolas cada uno, yo estas otras y empezamos. Se trata de atemorizar a los ocupantes de los vehículos. Y después, bueno, ya van a ver. Apreten el botón verde, ése traba el acelerador,  y lo deja fijo en la velocidad que va. Bien. Ahora el rojo, ése traba las puertas y desconecta los frenos.
    Siguen corriendo veloces y a falta de frenos hacen curvas bruscas, para esquivar obstáculos, que en esa ruta son muchos. La pantalla indica velocidad 180 km/h, Don Julio, con sus controles agranda la imagen de un auto, se alcanza a ver la cara del conductor, divide la imagen de la pantalla y aparecen, tomadas de arriba a 45 grados las caras de los tres conductores visiblemente atemorizados, tratando de comunicarse entre sí, a través de sistemas que se han apagado solos.
   —Ché Julio, esas son las caras de…
   —Sííí, de los tres degenerados, los que compraron al mismo tiempo con puro efectivo. El de adelante lleva acompañante, lo vi apenas, pero, ¿se puede enfocar más? Sííí, parece la cara del Alcalde. Pero si parecen de verdad.
   —Bueno muchachos, llegó la hora de la verdad, son de verdad. El Alcalde va de copiloto, porqué yo lo convencí a Cachito que lo invite. Le dije que ya que iban a pasar un finde farrero en Salta, lo llevaran para descanse un poco del protocolo y la gestión.
   —¿Cómo? ¿Pero y cómo los estamos viendo? Si nosotros estamos…
   —Pará, déjalo explicar.
   —El circuito es vía satélite, se lo encargué a Julito, un genio, en dos horas adaptó mi teléfono satelital y le agregó nuevas aplicaciones. Los chips troyanos los inserté yo en los tres autos. Ahora miren, vamos a alejar un poco, ¿ven? ¿ven la curva de 90 grados? ¿Y el precipicio?
   —Sí, espectacular.
   —Parece infinito.
   —Bueno éstos hijos de mil putas, ya averigüé bien y era como me imaginaba, dos cobraron para no hacer nada, otro para publicar que la menor era de dudosa moral ¿se imaginan?  un montón de mayores y la culpa es de la víctima? El cuarto les pagó a los tres, con efectivo de la Alcaldía. Como caballeros que somos debemos vengar a la menor que debió soportar el ataque de esas bestias, hijos del poder y luego la negación médica, judicial y periodística de lo sucedido. El botón negro traba definitivamente los volantes, así que cuando lo apretemos debemos pensar, no quiero que después se arrepientan.
   —Pero si para mí será un placer, hijos de mil putas.
   —Soretes de mierda, degenerados compulsivos, será un gustazo.
   Se abre la puerta y entra Julito —Hola me vine para ver la final, no me la podía perder, ¿Llegaron al botón negro?
   —Sentate que me tapás.
   Julio da la señal y los tres apretan la tecla negra al unísono, llega la curva y los autos siguen derecho, vuelan en caída y se estrellan contra el fondo del precipicio. Don Julio, se da vuelta, mira a su hijo y le dice —Hijo, sos un genio, pero nunca uses tus habilidades para hacer el mal, salvo a los que hacen el mal todos los días como estos cuatro guachos pelechados del orto.
   Los amigos se ponen de pie, abrazan a Don Julio y le dicen: —Muy buenos autos, muy buenos.
   —Qué lástima que no se puede jugar de nuevo. 
                                                                                  

lunes, 8 de septiembre de 2014

EN UN ELEGANTE RESTÓ DE MANHATTAN


      Entran atropellando a todo y a todos. Lucen ropa carísima pero mal puesta. Hablan a los gritos y ríen como triunfadores, guarros. Vienen de un revés más en la larga historia de sus errores, pero ni entienden cuando pierden. El mozo les señala la mesa del fondo, alegando reservas pero prefiere separarlos del resto. Se sientan y piden – Che, traenos el plato más caro que tengan, para todos. El mozo nombra el plato  pero no le entienden y no les importa. Les avisa que demorará un poco porque algo tan especial lleva su tiempo. Llega el sommelier y les insiste en  acompañarlo con champagne Defecté Pour Toujours, francés, que viene en barril y se sirve en vasos grandes. No entienden nada pero les parece perfecto y aceptan. Enseguida empiezan a desfilar el baño.Va uno, van dos, vuelven, luego tres, vuelven y así. Cada vez que regresan levantan más la voz y ríen con más entusiasmo y rigidez. Son un medio economista, dos medios abogados, ocho barrabravas trabajando de custodios y tres señoritas de alquiler haciendo de funcionarias. La comida no aparece pero no se preocupan siguen yendo y volviendo al baño y la euforia aumenta.
El que parece el jefe de la gavilla le pregunta al mozo porqué habla tan bien el español. Contesta: -No hablo español sino argentino, por mi abuelo argentino. A propósito, ¿usted es Chukiloff, o es parecido a él? – Ah me reconociste, no mi nombre no es así pero parecido, si soy padre de la Economía y vengo de darles una clase magistral a unos pajarracos que me querían cagar.- Si lo leí, querían que pagaran lo que ustedes firmaron. Bueno, antes de irse le voy a pedir un autógrafo. No sabe lo que es para mí tenerlo a usted acá, no se imagina. – Lo que quieras pibe, si querés sacarte una foto con nosotros no hay problema, pero apurá la bebida que tenemos la garganta seca-.
      Llega el champagne, amarillo, heladísimo, servido en  vasos gigantes. Se lo toman de un trago y piden más. Les preguntan si les gusta. Dicen que es raro pero muy rico. Siguen yendo al baño, las narices de todos manchadas de blanco, cada vez más. El mozo trae otra vuelta y les cuenta -Mi abuelo se jubiló en argentina,  y después le hizo juicio a la caja porque le pagaban de menos. El juicio duró años y al final le dieron la razón. Pero nunca le pagaron la diferencia.No sé, no quisieron-.Chuki, aburrido, lo interrumpe -No te preocupés, vos apurá la comida y yo te arreglo lo de tu abuelo. –No gracias, pero imposible, mi abuelo falleció. –Ah cuánto lo lamento, pero la comida apurala igual, me acaban de avisar que tenemos el jet listo.-Se la hago corta. Él había comprado unos poquitos bonos de la deuda argentina con sus ahorros vitalicios, para ayudar al país y dejarle algo a sus hijos, pero un día escuchó que la presidenta le decía buitre por la cadena nacional y que nunca iba a pagar esos bonos. Le dio un ACV emocional y falleció en el acto, hace tres meses. Y era cierto ¿no? Todavía no pagaron a nadie ¿no? Ni los intereses. – Mire es más complicado que eso pero, ah... ahí vienen nuestras fuentes, hablemos luego, ¿le parece? -Sí, como no. Seguro que explicarlo debe ser algo dificilísimo-.
     Les traen otra vuelta de champagne y destapan las importantes fuentes, pero están llenas de huesos de pollo repelados y con perejil. Aúlla al mozo indignado -¿Pero qué pasa, esto es una joda? ¿Querés que te mate acá mismo? –No señor, yo le avisé que el plato era The Chicken Of The Golden Eggs y a ustedes les gustó la idea de comerla, pero parece que ya se la comió su jefa en estos años y esto es lo que quedó. Ahora, el champagne, que les gustó y tomaron tanto, es orín de todos los bares de la cuadra, bien frizado-.
      Se paran todos vociferando  y a pelearse, pero justo entra la New York City Police, alertada por el dueño del local y  los detiene por escándalo. Al reconocerlo a Chuki le dicen que no se puede ir sin pagar, Chuki quiere arreglar con unos bonos. El oficial a cargo lo mira y sonríe. Agrega al informe: intento de estafa. Se los llevan en un furgón.

A Chuki ya le sangra la nariz, por tanto odio y tantos químicos.

martes, 25 de junio de 2013

LA DOCENTE

      Pelo blanco, lentes redondos, claros, con marco finito color lacre. Está sentada en un antiguo sillón, junto a la luz que entra por la ventana, vestida con ropa de lana, de colores tranquilos, relee Las Islas de Jean Grenier por enésima vez. Cada tanto levanta la cabeza, mira hacia arriba y sus ojos se ensombrecen, recordando algo que no está bien. Luego parece descartarlo, vuelve a su lectura y a zambullirse en aguas del Egeo literario.

      Suena el teléfono, mira el reloj de pared, mira el de su muñeca, va hacia el teléfono y a medida que se acerca al aparato su cara es cada vez más grave y preocupada. Levanta el tubo.
- ¿Hola?
-  Señora, la llamo por el listado que entregó al Ministerio.
-  Ah sí, buenos días, mire, una barbaridad, los chicos, quiero decir los muchachos, porque son grandes y qué altos y forzudos. Al principio, le confieso que me dieron miedo, pero se portaron muy bien, saludaron, se sentaron ordenados, pero no sabían nada de nada, no pude aprobar a ninguno. Yo hubiera querido, pero fue imposible. Yo les podría dar unas clases de apoyo, pero están muy poco alfabetizados, les llevaría mucho tiempo aprender algo de esta materia. Algunos firmaron la hoja en blanco, otros escribieron algunas pavadas que no tenían nada que ver con las preguntas. Mire, les falta base, están muy lejos.
- Sí, puede ser, le entiendo perfectamente, pero su tarea era tomarles examen en su casa y aprobarlos a todos y si no entendían algo, se los explicaba ahí y listo. No nos haga perder tiempo. Ya les está por salir el nombramiento en la administración nacional  y sí o sí tienen que tener aprobado el bachillerato veloz de dos años. Bueno, éstos lo hacen en seis meses, gracias a que estudian en nuestros centros políticos. La única que les falta es su materia ¿me entiende? Pero no se aflija, ahora van a ir unas personas del Ministerio a explicarle a su casa, porque obviamente acá hay un malentendido.
- Pero, señor ¿señor? ¿cortó?

      ¿Se habrá ofendido? ¿pero yo que podía hacer? No, no los podía aprobar, de eso estoy segura. Además ¿Qué trabajo les van a dar en la Administración Nacional? La verdad es que sus pintas asustaban, ni de guardaespaldas me los imagino. Los guardaespaldas son un poco más finos, saben usar un traje, éstos no creo. Para qué me metí en esto. Yo les tomé  examen a dieciséis, pero me dijeron que en total van a ser doscientos cincuenta y que me los mandan en pequeños grupos para que quepan en mi garaje. Si todos son así va a ser un desastre inútil.

      Fui una tonta en aceptar. La plata la necesito. Yo pensé que unos pesitos extra me vendrían bien, porque el sueldo de profesora, en tres colegios, cada vez me alcanza para menos cosas. Esto ya me está dando miedo. Que vengan del Ministerio un sábado a mi casa, es raro. En veinticinco años de docente nunca vino nadie del Ministerio, ni a felicitarme cuando los cumplí. Además ¿Qué me van a explicar? ¿Qué malentendido? Si está clarito: no sabían, no aprobaron. No podrían aprobar ni la escuela primaria creo yo. ¿Cómo les enseñan en esos centros políticos? Si más lo pienso y más miedo me da porque yo antes sabía, pero ahora no entiendo cómo se está manejando el Ministerio, es muy extraño.

       Inclusive cuando firmé el contrato, para tomar estos exámenes en mi domicilio, como auto no tengo, ya había preparado mi garaje con tres mesas largas, que me prestó un vecino, un escritorio, sillas para todos y les pregunté cuándo venían a revisarlo. Me dijeron que no hacía falta, que seguro que estaba bien. ¿Cómo los de Infraestructura del Ministerio no van a inspeccionar las instalaciones para los alumnos? Por lo menos para ver si cumple con las condiciones de higiene, luz y ventilación. Eso me pareció mal, muy mal, pero lo dejé pasar.

      Mejor me preparo algo de comer, porque estoy muy nerviosa, así pienso un rato en otra cosa. Encima no puedo dejar de espiar por la ventana por si llegan, ni me dijo a qué hora vienen. Dios mío, qué mal se están portando, muy mal. ¿Y ese auto? Qué despacito viene…, parece que va parando. Paró acá. Otra vez estoy transpirando, tengo frío y calor. Uy, es un auto todo negro con vidrios negros, nuevito, parece importado.  ¿Serán ellos? No se ve cuántos son. Ahí se baja uno, uy, que aspecto de mafioso con ropa nueva. Y sí, viene para acá. No puedo dejar de temblar y no quiero que se dé cuenta. Pensar que yo esperaba tánto de ellos. Pero qué timbrazos tan insolentes, no se toca así en una casa particular, se lo voy a decir. (Abre la puerta)
- ¡Buenas tardes! Mire, usted no pued…-.
-  ¡Mami! (gritando) ¡Callate la boca y escuchá! Vengo del Ministerio. Tomá, esta es la lista que hiciste mal. Ahora la arreglás y les ponés aprobado a todos, con la nota que vos quieras, pero aprobados y la firmás y me la alcanzás. ¿Me entendés mami? Dale, apurate que te espero en el auto y se me hace tarde. Ah, y los próximos, vamos a hacer así. Vos no les vas a ver la cara a los barras, digo los alumnos. Te traigo directamente los listados y vos les ponés las notas-.
- Ah no, si es así yo renuncio, lo lamento en el alma pero yo así no trabajo. ¿Me entendió?-.
- ¿Vos qué? Vos no renunciás nada mamita. Esto es así. Vos entraste, ahora estás adentro y vas a salir cuando nosotros te digamos que salgas. ¿Te quedó claro? Mirá que vos vivís sola, tenés dos sobrinos, que los padres murieron en un accidente en Rosario. Los querés mucho, son tu única familia y son muy lindos, mirá las fotos, Fabianita saliendo de la facultad y Sebastián con los amigos en la cancha. ¿Salieron bien no? Aunque sea hacelo por la salud de ellos, Mami-.
 - Pero, entonces, ustedes ¿qué son? Parecen los mafiosos de las películas-.
- No Mami, no somos los de las películas, somos El Estado-.
- Ah y nosotras, las profesoras ¿no somos el estado?-.
- Dale, no digas más pelotudeces que yo te estoy hablando muy en serio y apurate que ya me estoy calentando, dale, andá mandate adentro y arreglá la cagada que hiciste-.
- Bueno, si es así… espere, lo arreglo y vengo-.
      Entra a su casa, cierra la puerta, se sienta en su escritorio y se agarra la cabeza. Y pensar que yo los voté, ¡Qué estúpida! Cómo me engañaron. Al final mi hermana y mi cuñado, tan católicos ellos, tenían razón, son el Anticristo. Noo... Me está tocando bocina y me hace señas con la mano que me apure, es un cerdo.

      Corrige todo lo encargado y se queda mirando la hoja.
      
      Bueno, ya terminé, les puse diez a todos, y la firmé. Por lo menos para que se note que no es real. Mira por la ventana, ve el auto negro, ve al mafioso administrativo, no puede evitar echarle una maldición con su pensamiento. Se mira en el espejo, se arregla un poco el pelo y sale. Cruza la calle, se aproxima al auto, pero no demasiado y le acerca la planilla, con el brazo extendido, para que él deba estirarse como un mono para alcanzarla. Así lo hace y él parece ni notar que tuvo que sacar medio cuerpo por la ventanilla para llegar a tomarla. Claro, piensa ella, si se crió entre bestias, ni se dio cuenta. Él le da una rápida mirada y sonríe para sí mismo. Arranca el auto y mientras se desplaza veloz, grita sin mirarla  –Chau Mamita, hasta la próxima-.

Casi al mismo tiempo se oye un penetrante y agudo grito docente que atraviesa la calle: -¡Hijos de remilputas! ¡Ya no son algunos, ya los odiamos toodoos!  

martes, 24 de agosto de 2010

ORIUNDO

Nació en el mismo pueblo que sus padres y sus abuelos. No salió de ahí hasta que, por falta de universidad, debió viajar a la capital. Se inscribió en la facultad y se alegró de conseguir una pensión atendida por un emigrado de su mismo lugar, donde los demás huéspedes también eran de su pueblo. Logró compañeros de estudio del mismo origen y no necesitó mezclarse con capitalinos, además no le agradaban.

Una vez recibido, volvió a su pueblo a ejercer la profesión. Se puso de novio y se casó con una joven del lugar. Todos sus amigos y clientes eran vecinos del pueblo, de nacimiento. Se hizo fanático de un equipo de fútbol que jugaba sólo en el campeonato local, los demás no le interesaban.
Fue padre de mellizos, que crecieron junto con el pueblo y no precisaron viajar para estudiar, pues ya había universidad. Miraba TV en los ratos libres, siempre el canal del pueblo. Leía poco, pero sólo obras de autores locales.
Consiguió, para vacacionar con su familia, un pequeño apart en la costa, que pertenecía a un vecino y sólo hospedaba a familias del pueblo.
Empezó a sufrir espasmos con cierta frecuencia, por lo que recorrió todos los consultorios del pueblo, ningún médico acertaba encontrar el origen ni la cura. Pero él no quiso salir del pueblo. Pasó un par de años. Un día, sentado en su escritorio, frente a dos clientes, sufrió un ahogo prolongado que le provocó la muerte, a los cincuenta y tres años de edad.
Su mujer no quiso quedarse con la incógnita que planteaban los médicos locales e hizo viajar a un especialista, de la capital, para que determinara el causal de su muerte. Luego de dos autopsias y varios interrogatorios, que le practicó a sus familiares y amigos, el galeno capitalino, arribó a un diagnóstico, que resultó extraño, pero contundente: - Asfixia por endogamia.

sábado, 21 de agosto de 2010

LA LENGUA

Dedicado a los bedeles de los testaferros y a todo aquel que se pruebe el sayo y le guste como le queda.

Maravilloso órgano la lengua, que permite a los corazones comunicarse entre si. Órgano legítimamente sublimado por actores, poetas, recitadores y cuentistas.
Y están los otros, las personas de lengua inquieta, que a pesar de no tener corazón ni inteligencia, solían usarla certeramente y con entusiasmo en el pegado de estampillas y sobres. Pero hoy, es una pena, ya casi no se usan, todo se transmite por e-mail o msn.
A esas personas les pido, humildemente, que hagan el esfuerzo y logren la elasticidad necesaria para dejar de practicar el chusmetaje, la alcahuetería, la maledicencia y que se estiren un poco más- Vamos, ustedes pueden- y se la metan en lo más profundo de sus propios ortos.

martes, 4 de mayo de 2010

LAICOS AICNETSISA

Mi novia se recibió, de Asistente Social. Yo sigo en Obras Sanitarias y en la pensión. A mamá, sí, la voy a ver al asilo, todos los domingos. Bueno, la chica y sus padres muy buena onda, ayudan todo el día en la parroquia. Seleccionan ropa que se dona para los pobres. Son jubilados, no sé de qué, pero tienen buena plata. Viven justo enfrente de la presidenta de Gárquitas, más vieja que ellos, también jubilada y tiene una mansión impresionante, auto importado, todo lujo. Todos los “finde” hacen fiestas. La pasan muy bien. Esa vieja se muda ahora a un country y les vende su casa a los padres de mi novia. Una fortuna, no se de dónde, pero la tienen. Todos los días ropa distinta, igual que la pendeja.

Ni bien se recibió consiguió subsidios para carenciados de un barrio. Alquiló un departamento grande, impecable, a tres cuadras de sus viejos.
Un día le pregunté porqué tantos víveres en su cocina y todos con el sello:“Banco de Alimentos”. Se hizo la boluda, no contestó. Al otro día les había pegado fotos de revistas tapando el sello y dijo: “-Así quedan más lindos,¿No?” Y siguió: “- Vamos a casarnos, dale”. No, embarazo no. Yo le pregunté lo mismo.
Y traté de zafar: “- No tengo un mango, es muy pronto, por ahí más adelante.” Pero dijo que había solución. Consigue ocho terrenos en el barrio que asiste. Son fiscales, pero se los dan, ya averiguó. Tendríamos que poner uno a nombre de ella, otro mío, otro de mi mamá, otro de su tía y los otros cuatro, unos viejitos compañeros del asilo de la tía, que ya no entienden nada, pero nos prestarían sus nombres. Dijo:
“- Uno por persona, porque en eso son muy rigurosos.”

A esta altura, todo me parecía un gran moco, hasta ella se estaba poniendo fea y le dije algo para patearle el ego: “-¿Sabés que una ONG Italiana, el Osservatore no sé cuánto, dice que la caridad en Argentina no funciona, porque más de la mitad de los subsidios, son robados por los que reparten?”
Ahí le cambió la cara. Pero no se puso mal, se puso radiante, se le fue la poca culpa que sentía. Yo seguí como si nada “-Igual, edificar es carísimo…”
“ – Pará, pará,” me cortó en seco,“- ya tengo un arquitecto proyectando, va con un muro perimetral de tres metros de alto, porque el barrio es bravo, vos sabés. Dos pisos, pileta, terraza, play room.
Y la construye, todo gratis. Papá arregló con su amigo,el cura y le dan la obra de ampliación de la parroquia, a la empresa del tipo. Media manzana la ampliación, con eso se cobra todo. Los materiales los conseguí yo. Son donaciones para el barrio, que guardo en un galpón de la parroquia. Total, ahí son todos vagos, si no les llegan las cosas, ni van a reclamar, con tal de no laburar, son capaces de seguir viviendo entre chapas y cartones.” Yo insistí, “- Igual, mi sueldo no da para mantener una casa así".
“- Eso ya lo hablé”, siguió, “- tenés que ir a ver al cura hoy a las 19.30, te consigue el pase a Acción Social y ahí vas a ser Subdirector de Programación.”
“- ¿A mí? Si ni me conoce.” Contesté. “-No, pero sabe de vos y además te ve pasar cuando vas a buscarme en la bici y te quiere ayudar, dale, andá que es casi la hora. Quiere que vayas sólo, para hablar de hombre a hombre. No te preocupes, al cura le gusta así, a veces se retira con mi padre para hablar de hombre a hombre, dicen ellos.”


Al final fui, pero dije que eran muchas cosas juntas, que lo iba a pensar. Toqué timbre en la puertita del costado, como me había dicho. El cura abrió enseguida, un viejo gordo, todo perfumado, con olor a licor y dijo “- Pase, pase, buen mozo” con voz arrastrada. Entré. Estaba todo en penumbra, se oía una música suave. Y agregó, con voz más rara: “Vamos a mi habitación, ahí podremos hablar mucho más cómodos.” Repliqué que entonces le iba a poner el candado a la bici. Dijo: “- Mejor éntrela, buen mozo, así no la ve nadie.” Salí, salté a la bici y pedaleé con todo, ni sentí los veinte kilómetros hasta acá. Tío, ¿no me puedo quedar aquí con ustedes, por unos meses, hasta que se olviden de mí y se busquen a otro?

jueves, 22 de abril de 2010

La efiCiencia.

- Qué tal, qué tal. ¿Y? ¿Cómo va mi proyecto? ¿Completaron las consultas?
- Sí, sí, Sr. Intendente. Y todas opiniones favorables. Aquí tiene.
- Ah, pero son análisis re-largos… No léamelo usted, pero léame los últimos renglones, las conclusiones nada más, porque lo otro…en fin… Lo escucho.
- Bueno “Colegio de Arquitectos: Diseño estructuralista, original y muy moderno.”
- Ahá, bien.
- Eeeh “Colegio de Ingenieros: Obra muy perdurable y de bajísimo mantenimiento.”
- Muy bien, muy bien, siga.
-“Círculo Médico: Mejora la asepsia urbana.”
- Bieen, bien.
- Sigo “Colegio de Abogados: Está sujeto a derecho y reduce la posibilidad de accidentes laborales.”
- Ah sí, desde luego, claro.
-“Colegio de Contadores: Mejora el perfil comercial de la Ciudad y produce un ahorro en mantenimiento que amortiza el costo de la obra.”
- Eso, eso, muy bien.
- Bue… “Dirección de Peritajes del Cuerpo de Bomberos: Reduce a "O" la posibilidad de incendio del espacio testeado.”
- Y sí, más vale. Siga, por favor siga.
- Por último “Concejo Académico de la Universidad: Aumenta la puesta en valor del entorno, contribuye a una estética acorde con el tercer milenio y confirma que no se puede detener al progreso.”
- Ahh, estos tipos me encantan. Ya me dan letra para el discurso inaugural. Y bueno, hoy mismo lo bajamos al bloque de Concejales para que vayan redactando la… pero...esperen un poquito. ¡Eh! Y a usted ¿Qué le pasa?
- Perdón, ¿a mí, Sr. Intendente?
- Sí, sí. A usted me refiero. ¿Porqué dejó de barrer y me mira con esa cara fruncida? ¿Acaso tiene idea de qué tema estamos analizando? ¿Sabe algo del cambio definitivo que vamos a regalarle a la Ciudad?
- Sí Sr. Intendente, más o menos, es de esa idea…la de asfaltar las plazas y cambiar los árboles por columnas de cemento…
- Ah, bueno…sabía ¿Y se puede saber cuál es su opinión? Si es que la tiene, usted que hace treinta años que barre los pasillos de la comuna.
- No nada, yo opinión ninguna señor, pero…es que estoy harto, si me disculpa. Harto de los profesionales cegados por cortas certidumbres.

sábado, 17 de abril de 2010

Charla privada.

-Buenas noches, pase, pase, tome asiento por favor, disculpe la hora que lo he citado, pero necesito que hablemos sin que nadie nos escuche, ni interrumpa. Ahora quedaba solamente un cabo y lo mandé a la calle por una hora. Mire, el tema es sencillo, los dos jueces penales de la zona se pusieron de acuerdo para pedirme que lo cite y le exija explicaciones. No es una denuncia, sino una pregunta privada y me reiteraron que proceda con absoluta discreción. Al parecer, usted le estaría haciendo llegar ramos de flores, perfumes caros y bombones, regularmente, a las esposas de ambos. Yo, no sé que pensar, sobre todo viniendo de usted, persona intachable, heredero de la familia más antigua y respetable del pueblo.

- Mire, señor comisario, desde ya le aclaro, por si tuviese alguna duda, que mis intenciones son serias. Ni bien alguna de las dos damas acepte mis atenciones, le propondría matrimonio y desde luego, que se divorcie del juez que correspondiere.

-¿Pero…, pero por qué justo a estas dos mujeres?

- Bueno, porque…le explico. Mi primera esposa vivía de cirugía en cirugía, para ser más joven, decía ella.
Parecía cada vez más una marioneta y hacía tambalear mi economía. Por eso me divorcié y me casé con una mucho más joven. Claro, no pedía cirugías, pero me hacía viajar todo el tiempo. Cada vez se le ocurrían lugares más exóticos y lejanos. Siempre en jet alquilado y era tan onerosa como la primera. Así que me volví a divorciar. Pero la soledad me pesa y combato la angustia haciendo gastos excesivos.
En nuestra familia, todos y cada uno, al cumplir los veintiún años hacemos un juramento. El de no vender ninguna de las propiedades recibidas en herencia. Esto siempre lo hemos cumplido a rajatabla, vivir de lo que produzcan, pero jamás vender. Pero hoy día es más difícil que nunca cumplir este mandato. No obstante, haré lo que sea necesario para transmitirle a mis hijos el mismo patrimonio. Y bueno, pensando, pensando, vino a mi memoria algo de mi infancia.
Junto a nuestra residencia, vivía un juez federal, que llevaba una vida lujosa en exceso. Cuando algún pariente, ó amistad de mi abuelo, se asombraba de la fastuosidades de este vecino, mi abuelo contestaba:”- Es que parece que las esposas de los jueces son todas muy ahorrativas”. Y me dije, ahí está la solución, con una esposa de juez ahorrativa, se puede llevar una vida lujosa, sin poner en crisis mis ingresos, que tanto como los de mi abuelo, siempre superaron en mucho los sueldos de magistrados.

-Sí, sí, lo comprendo, no siga por favor, no siga. Sus intenciones son honorables, pero hay un detalle: los magistrados no tienen esposas tan ahorrativas, ellos, ¿cómo decirle…? son el resguardo de la paz social. En la vida de un juez, el sueldo es lo de menos. Su fortuna crece merced a las sentencias que aseguran el orden público.
Por ejemplo, en algunos expedientes, sería imprudente emitir un fallo, diciendo que el suicidio de un funcionario no fue un suicidio. O que el asesinato de un alto ejecutivo, no fue idea de un pelagatos. O que la ex-amante de un político no se tiró por el balcón, sinó que la empujaron. Sería un escándalo emitir una sentencia semejante, porque atentaría contra la moral social y favorecería el desorden público. Me atrevería a decir inclusive, que ésta es la verdadera y pesada tarea que está a cargo de la justicia. Entonces, hay funcionarios, políticos ó empresarios, de alta jerarquía, que por agradecimiento y en resguardo de la tranquilidad de todos, premian, con discreción y generosidad a estos magistrados. Simplemente otorgan sumas de dinero ó bienes patrimoniales, para mejorar la calidad de vida de quién, tan discreta y desinteresadamente, colabora con el bien público, en salvaguarda de la cohesión social.

-Ahora entiendo, comisario, pobre abuelo, se ve que a él nadie se lo explicó. ¿Pero y yo, cómo soluciono lo mío?

-Dígame, ¿Usted no era doctor en leyes, recibido con muy buenas calificaciones, y nunca quiso ejercer?

-Sí, sí, es que nunca lo necesité.

-Y bueno doctor, todo tiene solución, cómprese un juzgado, yo le averiguo. Y puedo interceder, incluso, para que le hagan precio.
Déjemelo a mí y asunto terminado.

miércoles, 7 de abril de 2010

INVOLUSOCIAL

Para evitar que nuestro hijo único, de cuatro años, desarrollara conductas egocéntricas, compramos "Puedo Compartir". Un librito, que con ejemplos simples y tiernos, enseñaba el placer de tal idea.
Se lo leímos a menudo, durante algunos años. Luego aprendió a leerlo sólo y realmente lo disfrutaba y le sirvió.
Hoy hace veintiún años de esa compra. Ordenando viejos estantes, lo encontró. Me miró sonriendo y me dijo:
-Cómo me gustaba escucharlo, leerlo. Pero pensando en el mundo de hoy, queda claro que nunca fue un best-seller ¿No?

sábado, 3 de abril de 2010

BODA

Se casa el joven más brillante y apreciado de la familia. Se contrata un inmenso salón. Un completísimo catering. Una impecable flota de discretos patovicas. Cientos de invitados. Parientes, amigos y excompañeros del ilustre colegio religioso al que asistió el joven, donde había sido popular y muy querido. Después de la cena, comienza el baile y los cálidos festejos, lógicos de la gente que se conoce de hace años.
El novio, en medio de risas y aplausos, es arrojado al aire y recibido con alegría, por sus más conspicuos amigos y excompañeros. Todos festejan y ríen. Es arrojado una segunda vez, con el mismo entusiasmo. Y una tercera vez, más alto, pero claro, algunos parecen distraerse. Otros se apartan. Otros quizás temen ser pocos, para tal sacudón y miran para otro lado, con cara de distraídos. Otros lo miran, pero lo piensan muy, muy lentamente, con cara de qué lejos, qué lejos que subió. Al mismo tiempo su inseparable amigo filma la escena. Pero nadie, absolutamente nadie lo ataja.
El estruendo contra el piso es devastador. De allí, a la ambulancia, a terapia intensiva del hospital. Permanece internado varios meses, debido a innumerables traumatismos y quebraduras. Se le practican varias cirugías. Los médicos explican, que su cuerpo no se preparó para el impacto, sino que cayó desarmado, con la confianza de ser recibido, de ahí la cantidad y gravedad de las lesiones.

Entonces, no podemos negar que la aceptación, felicitaciones y hasta las muestras de afecto son meras expresiones huecas, para casi todo nuestro mundo, tan lleno de astutos. Sólo creemos de corazón en estas cosas, los ingenuos. Y así nos va, en nuestro mundo.

martes, 30 de marzo de 2010

VACACIONES DE LUJO

-Holá?, ah, sos vos, te quería contar, estuvo fa-bu-lo-so.
Si, volvimos este año, a mi me encanta todo eso. No sabés, está muy cambiado, más grande.
Noo, el hotel, digo. Lo agrandaron muchísimo, espectacular.
El comedero está igual, pero con muchas más mesas. Quedaron pasillos finitos, comés codo con codo, es lindo. Claro, hay muchas más habitaciones, más huéspedes.
Pero por eso, ahora, después de hacer la cola para entrar, te entregan una gorrita azul ó roja. Noo, vos tenés que comer con la gorra puesta, si no el personal de vigilancia te saca, pero sí, te avisan.
Sí,si, a nosotros nos dieron la roja, que quiere decir latino, comés en el segundo turno, a partir de las 14.30 horas. Cuando entrás está fresquito, porque para que los europeos y los yanquis dejen de chupar whisky y se vayan, a las 14 les ponen el aire acondicionado al mango y como ellos comen en malla, se cagan de frío y se van, los últimos salen mamados y azules, como sus gorras.
Si, a ellos el all-include les cubre el trago. No, a los latinos no.
No, no... a nosotros nos apagan el aire y los extractores de los baños y la cocina a las 15.30.
No, pero tenés tiempo de sobra para comer, porque viene todo en una misma bandeja con un hueco para cada cosa, hasta el postre. Aparte comés a mil, porque hay una música refuerte y acelerada, genial.
Sí, síí, cuando apagan todo te vas, porque son una punta de baños que dan al salón y pensá que antes hubo mucho angloparlante borracho, que dejó lo suyo ahí, te imaginás.
Noo, te vas o te descomponés, aparte el calor de la cocina... sí infernal, pero te vas a la pile y listo.
Pero es impresionante ché, como una ciudad bajo techo, tenés dos salas de cine, sí, todo cine americano, de acción, en inglés, pero te dan unos auriculares que te traducen en simultáneo al gallego, lindísimo.
No necesitás leer, estás como querés. No sabés que semana. Increíble. Conocimos mucha gente, en la cola para la pileta.
Sí, para los latinos es por cupo.
¿Qué? Ah, sí, el mar, claro que lo vimos, lo ves todo el tiempo, está como a trescientos metros.
No, no, a la playa una vez sola fuimos, mucha arena.
No, no.¿Salir del hotel para otro lado? No,no te conviene, hay carteles que te previenen. Además ¿Qué vas a ver, son todos negros famélicos, o te afanan o te morfan, no sabés.
No, ni se acercan al alambrado olímpico, porque los vigilantes les apuntan a la cabeza, vos vieras.
Mirá en resumidas cuentas, nos salió un fangote de plata, pero valió la pena.¿ Querés que te pase el mail del hotel, para cuando quieras reservar?
¿Ah... no? Mirá que so raro ché, pero¿ No te gustaría conocer? aunque sea ir una vez.
Bueno que se yo, será que a mí particularmente, centroamérica me encanta.

miércoles, 24 de marzo de 2010

ME TIENEN HARTO

Si abren la boca, es para decir cosas que suponen les traerá algún beneficio.
"Siempre tratando de arrimar el bochín y no la bocha" decía mi abuelo.
Mientras, se les escapa la vida, sin contar lo que en verdad les pasa, sin darse cuenta de qué les pasa.

CORAZÓN ROTO

Te vas..., es insoportable la idea. "Para siempre", escuché y ni puedo aceptar, que escuché.
Te-vas. Ya no voy a poder sentir tu mirada sonriente en mis ojos.
Nunca más tu mano en la mía, mirando ponerse el sol entre los árboles, en silencio.
No voy a poder oír más esas frescas ocurrencias, con tu voz chiquitita en mi oreja.
Porque te vas... voy a quedarme sin la mitad de nuestras conversaciones. Las fundamentales y las cotidianas. Ni voy a poder disfrutar, de ese ida y vuelta de los razonamientos de a dos.
Ya te estás yendo y nunca voy a volver a sentir el salado de tus lágrimas.
Te estás yendo por el sendero, hacia el portón, entre los añosos almendros que cobijaron tantos abrazos.
Te veo caminar, con tu pesado bolso. Yo, apoyado en la ventana con ambas manos, quiero gritar y ya es inútil.
Y pienso... que recién ahora entiendo que lo más deprimente de todo, es lo que me va a faltar y que ya va desapareciendo entre árboles y penumbra.

Tu terrible culo...¡Cómo lo voy a extrañar!

viernes, 19 de marzo de 2010

QUEDÓ REGIA

Si, el cirujano hizo un muy buen laburo, un capo el tipo, pero la vieja, parece un Ford A, con paragolpes de Clío.

miércoles, 17 de marzo de 2010

EN EL CONFESIONARIO

- Padre, estoy desesperada. me da mucha vergüenza consultarlo sobre este tema, pero no me animo a hablarlo con nadie más.
- Cuénteme hija mía, sea lo que fuere, aquí encontrará comprensión.
- Mi marido, padre, me obliga a realizar prácticas sexuales aberrantes.
- A ver, ¿están entre cuatro paredes y no son vistos por nadie?
- Si padre, pero le juro que es algo terrible.
- La cosa es muy clara, hija mía, entre cuatro paredes, marido y mujer pueden...
- Pero le digo aberrantes padre, muy aberrantes y cada vez es peor.
- Hija mía, no existen las prácticas sexuales aberrantes y eso que tanto con el padre Anselmo, como con mis monaguillos inventamos cada cosa... hasta, con un burro mire, la otra vez...no..., pero no estamos aquí para hablar de mi, ¿verdad? ¿Algún pecado, hija?, Ya sea por resentimiento o sed de venganza?
- No padre, si llego a hacerle algo me mata.
- Bien, entonces no le doy penitencia, eso sí, todas las noches, antes de acostarse se reza un Padre Nuestro, un Ave María, se toma dos whiskys y ponga un poco de voluntad, hija mía, que Dios la está mirando y como buena cristiana, usted debe entretenerlo.

LOS BUENOS TIEMPOS

¿Se acuerdan de cuando las mafias eran Organismos No Gubernamentales?